Carlo Von Mülhembrock se alejó de las luces y vuelve a cocinar, para resaltar en el gran barrio gourmet de Santiago con una cocina madura y efectiva. Una apuesta a la segura que funciona.La expectativa en torno a Osadía es alta. Quedaba saber en qué está hoy un chef, que tras ganarse el respeto por sus dotes culinarias, se lanzó a una larga aventura televisiva –no precisamente como cocinero- para luego volver al mismo punto en que quedó: a un restaurante de mantel largo. Aunque ahora Osadía y Carlo Von Mülhenbrock ya no están en Tobalaba, sino en el gran barrio gourmet de Santiago, a la par con lugares tan estilosos y sofisticados como el de la gran casa esquina donde ahora funciona. Un regreso sazonado con una dosis de desafío.
Y sale adelante apelando a platos precisos, entendibles de buenas a primera; sin mucha pirotecnia (llámese espumas y sus derivados) y con elegancia. Eso se nota en detalles como las suaves y calentitas churrascas de la previa, pero también en la frescura impecable de la Ensalada Tailandesa ($ 5.600), donde el fino amargor de las verduras se integró a un dressing picante y a una justa cantidad de gambas calientes. La vara siguió alta en los fondos, donde sencillez y sabor fueron uno. En el poderoso y a punto Mero a la Plancha ($ 11.900), equilibrado en su gusto por un puré rústico de arvejas. En el área carnes, imperdible la Picanha Paulista ($ 9.900) que llegó también al punto exacto, con una delicada sazón pimentosa y junta a una porción de yuca frita que absorbía los jugos del corte, para convertirse en una excelente guarnición.
Salvo los deslavados Rollos de Centolla ($ 7.200) que quizá con crustáceo no congelado resaltarían más, Osadía fue un constante in crescendo. El final, con una Terrina de Chocolate Amargo ($ 3.900) punzante y una Pannacota de Yogurt ($ 3.900) de consistencia perfecta deja en evidencia una cocina efectiva, que no corre riesgos innecesarios –por mucho que se llame Osadía- y que cuando ajusten ciertas piezas -más vino en botella y por copas; una actualización de la barra- se transformará en un parador donde caer más de una vez.
Dirección: Nueva Costanera 3677, Vitacura
Teléfono: 2633170
Consumo promedio: $ 25.000
Calificación: 6



2 comentarios:
Sigo pensando que se ve fome el sitio con puras fotos de tenedores...
Donde queda La casa de la Cueca?
Que tal es?
Que se come?
Hay alguna crítica al respecto?
Publicar un comentario en la entrada